Astrología en Serio

Generalmente, quienes hemos aprendido ésta, o aquella técnica, la utilizamos durante un período y luego montamos un curso para enseñarla. Si esto lo multiplicamos por la cantidad de principiantes que se consideran astrólogos, las redes sociales, tienen una oferta gigantesca de técnicas muy útiles y otras que no sirven.


¿Cómo identificar la buena de la inútil? Diría que la única posibilidad actual consiste en invertir dinero, ponerle toda la fe y esperanza en este nuevo conocimiento y echarse la bendición para que todo lo que le enseñen le abra puertas.
Esto no suele pasar. Además, contribuye a que el estudiante se disperse entre decenas de asteroides, puntos arábigos que no funcionan como dice el nombre, supuestas posiciones simbólicas importadas de la Astrología Hindú y cuando se da cuenta, tiene un bagaje de herramientas qué, a la hora de aplicarlas, no le dirán nada que valga la pena.


Pensaría que los responsables de esto suelen ser individuos sin escrúpulos, que únicamente les interesa el beneficio económico derivado de “vender” un producto cualquiera como si fuera la panacea, en la formación de un profesional.
También somos responsables los que transmitimos determinados conocimientos y vemos silenciosamente que ese alumno que aún no ha aprendido a caminar, tiene una escuela con buena cantidad de aprendices.
Eso sí, todos queremos ser considerados “serios”, estructurados, con poderes especiales, con dotes singulares muy cercanas a lo paranormal y en algunos casos sujetos con virtudes sobrenaturales.


Una vez nuestro ego, alcanza la altura necesaria para creer que sabemos, ahora sí veremos en acción a jóvenes sin experiencia, sin ninguna estructura, sin ninguna técnica que realmente domine, exceptuando 5 ó 6 recetas de cocina, abriendo una escuela, sin importarle los abismos de conocimiento que le impedirán responder las dudas de sus “alumnos”.


La Astrología no se aprende en un libro de 40 páginas; la Astrología no es posible enseñarla con dos o tres años de experiencia, los maestros deben estar preparados para responder las inquietudes de sus consultantes y debe “saber” antes de enseñar.


En general suele transmitirse lo “sorprendente”. Es decir, les encanta que le pregunten: —“¿Y usted como sabe eso?” Esta pregunta, bastante ingenua la formula alguien que busca la respuesta mágica a sus tribulaciones. De pronto el supuesto astrólogo le dijo que hace 10 años tuvo un cambio en su vida. Éste no tiene en cuenta que cambios tenemos siempre a lo largo de nuestra existencia, así que el “profesional” de lo que sorprende, se limita a utilizar el lenguaje simbólico, para que el consultante haga su propia interpretación, pensando que le adivinaron algo.
Diría que las nuevas escuelas deberían enfocarse en formar profesionales con criterio, con trabajo, con decencia, respetuosos de los infinitos dramas humanos que llegan a nuestra consulta y a dejar de vaticinar esto o lo otro, porque podemos asegurar qué, en 47 años, no he conocido a ningún astrólogo que sea capaz de predecir algo. Ninguno. Leyó bien.
Un abrazo

A raíz de todo lo mencionado anteriormente, creamos la Escuela de formación multidisciplinaria e integral en Astrología y también los Jueves de Astrología en Serio. ¿Te apuntas en este viaje con nosotros?

Transmisiones en Vivo – Jueves de Astrología en Serio

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